©1998, José Luis Zárate |
Las puertas de cristal se abrieron, al mismo tiempo que el campo de energía fluyó lo suficiente para que el Eciuadoriano entrara. Cierto, el cristal no puede detener una atmósfera tan densa que es posible masticarla, pero es una convención, una forma tácita de informar al viajero que aún se encuentra bajo el mandato de la Federación.
En cada planeta hay una sede diplomática, en X-Signus un cuartel general flotando sobre el vacío del agujero negro, ejércitos oscuros dispuestos a terminar con los rebeldes, y todo ese tipo de cosas. Embajadores, virreyes, nobles, burócratas que se dicen signo de los nuevos tiempos.
Pero la Federación es los espaciopuertos.
